diario de un vallisoletano curioso

miércoles, 20 de enero de 2010

Jesús, aguanta el tirón

De vez en cuando derriban una o dos casas del centro centro. Ya se sabe, dejan un trozo de fachada y vacían la finca. Dicen que todo estaba muy viejo. Que hay que alinear las alturas. Que hay que salvar de la quiebra a los edificios. Dicen tantas cosas...Por debajo, fluyen las venas de un Valladolid secular repleto en esa zona de túneles, pozos o cimentaciones que se pierden en el pasado. Algún comerciante resiste heroicamente mientras la ingeniería, la arquitectura y la mano de obra de excavadora y paleta sobrevuelan su cabeza. En la confianza de que el castigo dure poco. Porque intenso ya es. Pero el negocio, la situación en el alma de la Fuente Dorada y la clientela que le solicita fiel, bien se merecen esta resistencia numantina de Jesús Blanco. Vamos, Jesús, que tú puedes con lo que te echen. Ya sabes, renacerás como el pájaro fénix ese que todo el mundo invoca. Y que esta vez se verá en plenitud.



2 comentarios:

  1. Hoy he pasado por allí y me ha impactado ver la fachada de la óptica, donde compro esas gafas tan presiosas, al lado de ese enorme agujero. ¿Qué sensación? ánimo a los comerciantes.

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  2. Anaïs, qué bien saber de ti. Esta ciudad es muy antigua y tiene sus manías, o bien porque no la dejan o bien porque los intereses de las constructoras marcan la pauta. Hoy la ves así, mañana la verás luciendo la óptica en su esplendor, aunque todo sea nuevo. Espero que conserven los capiteles que sujetan las vigas y que el actual evocador cartel con las gafas, que no hace daño a nadie y es representativo, sea aceptado por el Ayuntamiento.

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