diario de un vallisoletano curioso

martes, 22 de mayo de 2012

La marea verde salió a la calle




La Huelga de la Enseñanza de hoy martes fue una marea verde en defensa de la Escuela Pública y contra los ataques que sufre por parte de los gobernantes. Las fotografías, mostrando escenas entre reivindicativas, familiares y festivas, no ocultan la gravedad de los hechos. Los enormes recortes a los que el Gobierno va a someter a la enseñanza y la investigación en este país lleva camino de conducirnos al pasado. Menos calidad de educación, más insensatez en algunas asignaturas, menos salidas y empleos, más esfuerzo para el profesorado, más aglomeración en las aulas, más frustración entre el alumnado. Se han empeñado en conducir al país hacia el atraso y la ignorancia. Mala cosa. Así no vamos a ninguna parte. Los manifestantes lo han denunciado con su huelga y su salida masiva a la calle. 

Las imágenes son historia viva de un Valladolid real que se ennoblece con esta muestra y calidad de su ciudadanía. La marcha tuvo lugar desde la Fuente Dorada hasta la Delegación del Gobierno en la Huerta del Rey, por las calles del centro. Un ejemplo de saber estar, saber exigir, saber protestar pacíficamente. Que haya suerte.






















martes, 8 de mayo de 2012

Más crucificados





Pasó Semana Santa, pero no la pasión de los crucificados. Es el pan nuestro cotidiano. No hay día que no te encuentres con una concentración de protesta de un grupo de trabajadores por la calle. Esta vez son empleados del grupo Albatros, que va a llevar a cabo un ERE por el que echarán a la calle a un tercio de la plantilla. En Valladolid afecta a unas 35 personas y se trata de una empresa que se dedica al suministro, mantenimiento, reparación y asistencia técnica para proyectos ferroviarios. Con la cruz a cuestas me los topé a la altura de la Estación de trenes. También es historia viva de la ciudad.
  


  

jueves, 3 de mayo de 2012

Periodistas: tal vez el sector laboral más castigado



El sector de los trabajadores de los medios periodísticos está siendo uno de los más castigados en la actual situación del país. Precariedad laboral, despidos y cierre de medios son los hechos más denunciados por los periodistas. Se habla de que más de cinco mil periodistas pueden ir al paro este año. Desde hace unos días se venía convocando  por las redes sociales a una concentración en la Plaza de la Fuente Dorada que ha tenido lugar hoy, agrupando a unas trescientas personas. Gente de los medios, en activo o condenados al paro, más gente de apoyo que ha simpatizado con los trabajadores. 






miércoles, 2 de mayo de 2012

sábado, 21 de abril de 2012

La casita escondida


Que la ciudad sigue siendo una caja china de la que salen otras cajas no me cabe duda. Cuando menos te lo esperas uno descubre aquello que o bien no sabía que existiera o bien que ya hubiera olvidado. De mis tiempos de facultad, ya lejanos, no recordaba esta casita. Y tengo dudas. ¿Se trata de un residuo secular, exhibiendo una flamante arquitectura castellana? ¿Es un edificio levantado en tiempos más recientes, emulando un caserón antiguo? ¿Se trataba de la vivienda de los guardeses de la Universidad?  

Ahí está. rompedora. Como una isla en medio de un océano feísta de edificios levantados por la zona de López Gómez y Universidad desde la década de los 60. Escondida, eso sí en el recinto de lo que ahora ha quedado como Facultad de Derecho, por la parte de la calle Doncellas. Un gusto admirar su estructura, los materiales, la disposición de los elementos de las fachadas. Surgen las preguntas, naturalmente. ¿Por qué tener cerrado un edificio que podría cumplir un uso? ¿Por qué tener secuestrado un caserón que merecería la pena ser visto desde el exterior? Preguntas tontas en tiempos de recortes económicos y de desprecio de criterios. Al menos, que siga preservándose.    







jueves, 19 de abril de 2012

Grito de guerra



Ignoraba que el espíritu del prefecto romano habitara entre nosotros. Célebre cargo del Imperio en tiempos de Augusto que pasó a la historia como sinónimo de no querer saber nada, de librarse de la responsabilidad de decidir. Desconozco también si la pintada expresa un surrealismo que vuelve a un país del que nunca se ha ido. O si alguien trata de decirnos que es imposible que los españoles nos tomemos las cosas con cordura y en serio. O acaso alguien con humor da la voz de alarma sobre los riesgos de dejar pasar tanta tomadura de pelo que desde las alturas está cayendo sobre la ciudadanía. Pintada encontrada ayer en un rincón de la Plaza del Salvador.


domingo, 1 de abril de 2012

Vicente Escudero, metal y brillo



En un rinconcito del Centro Cívico Vicente Escudero, en la calle Santa Lucía, me topé con el bailaor. Tiene otra estatua dedicada por el Campo Grande, más clásica tanto en pose como en material. La de Santa Lucía la encontré rompedora. El tamaño, la genial ocurrencia de taladrar rostro, manos y pies, con lo que se logra mayor proyección del volumen, y el acero de efecto reflectante dota a la obra de una originialidad que rompe lo común y antiguo que abunda por la ciudad. Te apetece mirarla desde adelante y desde atrás, distanciarte y arrimarte a ella. No obstante su considerable tamaño resulta atractiva y acogedora. Y el efecto de baile resalta, generando una dinámica espectacular. ¿Todo perfecto? No, en mi modesta opinión. Sigo pensando que no se sabe ubicar bien las esculturas modernas en la ciudad. Mi opinión es que ésta de Vicente Escudero está pidiendo a gritos tener más amplitud y vacío en su entorno, y no es por desmerecer el rincón del Centro Cívico, pero la calle Santa Lucía es una calle de tránsito sin más, y se la condena a pasar un tanto desapercibida. Leo que sus autores, porque la hicieron entre tres, son Ostern, Javier Bustelo y Juan Villa.

Para quien desee saber más sobre el tema, le remito a la siguiente información:





viernes, 30 de marzo de 2012

Vallisoletanos que dan la cara



Los monumentos pueden esperar. Porque no hay monumento mayor que los ciudadanos y sus vidas. Ayer plantaron cara a los problemas y a las perspectivas nada halagüeñas que se ciernen. Que se tenga en cuenta por parte de los gobernantes de aquí y de Bruselas para cambiar el rumbo es dudoso. Ciertos políticos se han distanciado de la sociedad. Pero la gente emite su voz y su palabra. No es necesario decir más. La imágenes ya hablan por sí mismas. La masiva presencia callejera, la espontaneidad de los estudiantes, la movilización sindical y el acompañamiento de miles de ciudadanos comunes refrendaron el deseo tan simple de que la llamada crisis no la paguen siempre los mismos. Los carteles que se leen ya dicen mucho. Estos son testimonios. Todos somos testigos. Que no se diga nunca que los vallisoletanos no plantan cara.