Venga, que nos lo digan con claridad. Todos. Mañana día 8 de marzo ¿es un día de santoral? Ya se sabe que los altares, los santos y las vírgenes están diseñadas para que no afecten a nadie. Rendir culto a algo es una manera de meter en el congelador lo que no interesa. No me vale, supongo que a muchas mujeres conscientes de su condición y, sobre todo, de su situación, menos que a nadie. ¿Es el Día de la Mujer excelsa, angelical, abstracta, paridora, aquiescente sexual con su marido y cuidadora de sus hijos? ¿Es el Día de la Mujer compradora, consumidora, doméstica, cocinera y objeto de fetiche y exhibición? ¿O se fundó esta fecha-recuerdo para conmemorar otra cosa, como por ejemplo la desigualdad y el maltrato, por citar dos de los temas más graves?
Cualquiera diría que para el Ayuntamiento es todo eso y nada más que eso. Basta con mirar esos paneles inútiles (o no, según para qué y para quién) que hay por las calles. Por un lado, una mujer de cómic. Encandilada con el lirio, icono virginal, los ojos entornados (señal de sometimiento), la mano cruzada (señal de entrega) y una serie de palabras difusas que se cruzan en el aire: sueños, evolución, familia, educación...El encabezamiento que hace referencia a los 365 días de igualdad es abstracto, insulso. Tiempos de vaguedad lingüística y marchita. ¿No rezuma ese cartel pura ideología dogmática y catequística? ¿Hay algo de sentido liberador en él? ¿Hay ahí otro mensaje que no sea tratar de tonta, cateta y sumisa a la mujer? Y al otro lado del panel, un anuncio de Mango. Redondo. ¡La mujer perfecta y moderna! ¡Y encima barata! El canto completo a la compra, que proporcionará la felicidad completa a la mujer de nuestros días en plena época de recortes, bajada de sueldos, subida de impuestos y despidos crecientes de la mujer de las empresas.
No dan más de sí nuestros gobernantes. ¿Todo eso es el Día Internacional de la Mujer Trabajadora? ¿O es que lo de Trabajadora se ha descolgado, sea el concepto referente al trabajo en empresa por cuenta ajena o en casa por cuenta...acaso también ajena? ¿Nada dicen al respecto los grupos de la oposición municipal o lo consideran un tema menor? Concluyendo: cartel ñoño, mensaje reaccionario y vergüenza ajena. Si las mujeres que lo ven meditan en su mensaje, ¿sentirán vergüenza propia?