Viva la estética municipal. Urinarios en la Plaza de la Rinconada (¿cambiará su nombre a raíz de esta última ocurrencia?) pegados al conjunto escultórico de los Colosos. El que sean provisionales esas casetas (supongo) no justifica la chapucería. ¿No había un sitio más adecuado? Qué mal acostumbrados están a hacer de su capa un sayo.
diario de un vallisoletano curioso
Mostrando entradas con la etiqueta visiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta visiones. Mostrar todas las entradas
miércoles, 30 de mayo de 2012
sábado, 26 de mayo de 2012
La abducción de Albert Vidal
Extraño encuentro callejero. Una masa lenta, adusta y silenciosa avanza por las calles del centro histórico. Diríanse zombies, diríanse abducidos, extraños seres que solo sus vestiduras y aderezos hablan de que pertenecen a nuestro entorno. El cortejo va flanqueado por hombres y mujeres jóvenes haciendo sonar tambores de manera acompasada. Pura percusión, un ritmo medido, dirigido por alguien que desde el golpeteo de su caja china ordena un cambio de regularidad y algo más. Una parada. La gente que va en esta procesión se detiene, se gira, elige a otro donde fijar su mirada. El tiempo de permanecer así es corto, pero intenso. Quienes se han emparejado visualmente por unos instantes apenas pestañea. Se penetra con la mirada, se sostiene, se echa un pulso, se interroga. Un enigma qué pensará cada cual. De nuevo se reordena el sonido y la marcha. Un personaje dirige discretamente, o mejor, controla prudentemente y a distancia el orden del paseo silencioso. Albert Vidal, envuelto en su gabardina blanca y en su habla acogedora.
La marcha concluye en una segunda parte, dentro del Patio Herreriano, donde Albert Vidal realiza una serie de invocaciones telúricas. Donde la gente cierra los ojos, realiza ejercicios de respiración, se abandona, exclama. A mí me gustó más el recorrido callejero. El ejercicio esotérico del Patio Herreriano no superaba la fuerza de la gente mirándose a los ojos. Una experiencia este perfomance que ha merecido la pena, como parte de la semana de Teatro de Calle.
Etiquetas:
encuentros,
hombre y naturaleza,
pasajes y calles,
visiones
jueves, 24 de mayo de 2012
La simbiosis del hombre
¿Es el niño que ha crecido y toma la máquina? ¿Es la máquina y el hombre en simbiosis, como metáfora del trabajo y de la vida? ¿Es un regate, un guiño, una audacia? Y sin embargo lo que realiza Philippe Priaso es danza. El escenario es la excavadora, pero ésta como todo escenario se rinde al hombre que acelera con su baile y sus piruetas increíbles la propia fuerza de la bestia. La máquina como partenaire y como el otro cuerpo del hombre. El bailarín-gimnasta-saltimbanqui-pegaso muere y renace, vuela y se desploma, se deja conducir por la música de fondo y toma el ritmo ágil de la potencia de Fausto.
Con una coreografía de Dominique Boivin, el espectáculo titulado Transports Exceptionnels ( http://www.ciebeaugeste.com/fr/spectacles.php?id=4 ) es parte de la compañía de teatro francesa llamada Beau Geste ( http://www.ciebeaugeste.com/ ) Repite dos días más. Es inenarrable.
Etiquetas:
encuentros,
hombre y naturaleza,
pasajes y calles,
visiones
miércoles, 23 de mayo de 2012
Y hoy...el Hombre Verde
Lo bueno del Teatro de Calle no es que vayas a buscarlo sino que salga a tu encuentro. Adrian Schvarzstein, alias Greenman, el Hombre verde, andaba por el corro de Santiago, Doctrinos, María de Molina, Plaza Mayor. Bien desplazándose en su veloz patinete, bien ordenando el tráfico -no sé si los municipales estaban muy convencidos-, o repartiendo caramelos que sacó de una tienda con toda su jeta, o invitando a un espectador a que se hiciera el muerto con su viuda llorosa delante, o incordiando a los que tomaban el aperitivo en una terraza...A mí mismo por un momento me birló la cámara, y menos mal que hoy no se velan las tomas, porque aquí está el reportaje, que fue un placer. Aunque eso sí, al grupo de fieles seguidores nos tocó correr tras Adrian hasta que se plantaba de pronto con alguna nueva ocurrencia.
Adrian Schvarzstein pone a prueba al viandante cejijunto y austero y consigue desencajarle, aunque no todos se dejan. Viene bien que un personaje así facilite este tipo de terapias antipsiquiátricas, una mezcla de humor, bondad y desafío a los caracteres hoscos. Y complicidad, mucha complicidad, con los paseantes que buscábamos precisamente eso, la distensión, en estos tiempos en que tanto se empeñan ciertos tipos de arriba en tensarnos y agriarnos la vida cotidiana.
Adrian Schvaszstein tiene su propia página. Ver http://www.adrianschvarzstein.com/ .
Etiquetas:
encuentros,
hombre y naturaleza,
pasajes y calles,
visiones
domingo, 18 de marzo de 2012
Entre el oro, el oropel y la galaxia
Uno se encuentra por la calle de todo. Supongo que estas imágenes no serán estrictamente vallisoletanas pero me las encontré por sus calles. El papelito de Compro oro estaba colocado en los parabrisas de los coches, una manera ya lejana de publicitar un nuevo club, la penúltima pelu o la anteúltima tienda de aceitunas. El objeto que compran o que venden, vaya usted a saber, ya venía anunciándose por el procedimiento de coches aparcados en la vereda. Pero nunca había visto que se intentara captar tesorería a través de las imágenes de dos personajes ciertamente involucrados en el actual momento económico del país, de una manera u otra, y a los que los electores nos les deben ver tan opuestos.
Tal vez por esa razón también ande desplegado por las paredes el galáctico Darth Vader, no sé si ojo avizor, a la espera de una metamorfosis o en busca de una redención que no solo empeña a los políticos de la viñeta o a los personajes de Star Wars, sino a los curritos y jubilatas españoles. Todo tiene pinta de que tanto oro se va a quedar en oropel, cuando no en llanto y crujir de dientes.
Etiquetas:
pasajes y calles,
pintadas callejeras,
visiones
jueves, 15 de marzo de 2012
Cajas de cerillas
¿En qué estaría pensando el arquitecto? En los metros cuadrados que le proporcionaban, naturalmente, para cuadrar las superficies de las viviendas por planta. Ignoro cómo será el interior, pero ese metro cuadrado de balcón no augura demasiado espacio. Claro que, gracias a la sombra, se proyecta la ilusión óptica. Algo es algo. Y acaso los constructores contaban con el efecto virtual. Cosas de la especulación inmobiliaria que comenzaba en los 60 del siglo pasado. Sita en la calle Gabilondo.
Etiquetas:
barbaridades,
pasajes y calles,
visiones
martes, 13 de marzo de 2012
Poesía en la calle
Francamente, la fachada del Penicilino es un poema. Para quienes lo hemos conocido de toda la vida, habitándolo otro público, transcurriendo otros tiempos, dándole a la cháchara con otros taberneros y siendo una tasca diferente, el Penicilino sigue siendo un lugar doblemente entrañable. Pero no se trata hoy de hablar de él, sino traer aquí un poema de su pizarra. Sé que la pizarra poética del Penicilino reclama por sí sola. Esto es lo que algunos denominan pequeñas intervenciones urbanas. Yo diría: cuando todo lo pequeño es hermoso. Porque frente al derroche ostentoso que se ha practicado y se practica con dinero público, por aquello de la imagen aparente de la ciudad para pescar turismo, se pueden hacer iniciativas menores pero dotadas de sensibilidad y belleza. Tal vez sin coste o con mínimo gasto.Y directamente ejecutada por la mano ciudadana. Que, al final, lo que gusta y sorprende a los visitantes son estas pequeñas cosas.
Etiquetas:
pasajes y calles,
recuperaciones,
visiones
sábado, 25 de febrero de 2012
¿Monumentos urbanos?
Llegas a casa, abres el buzón, tomas el impreso. ¡Monumentos de Valladolid! Y allí, en portada, la representativa y entrañable Fuente de la Fama para anunciar el resto de monumentos de nuestra ciudad. A saber, impuesto sobre vehículos de tracción mecánica, impuesto sobre actividades económicas, impuesto sobre bienes inmuebles, impuesto sobre incremento del valor de los terrenos de naturaleza urbana, impuesto sobre construcciones, instalaciones y obras, tasas por prestaciones y servicios, tasas por uso del dominio público municipal...¿Que dónde se encuentran estos monumentos? Por todas partes, pero aquí en este catálogo de recorridos por la herencia cultural de nuestra ciudad, viene la descripción, adornada con la fotografía del preclaro alcalde al frente (¿por qué parece que las autoridades no fueran nadie nadie si no salen en las fotos?)
Oh, tiempos; oh, costumbres, que diría el clásico, en que o pagas por las buenas o la pagas por partida doble. Pero, ¿todos hemos pagado? Con la de agua turbia que lleva el río del país yo diría que la política justa y equitativa de impuestos aún está en pañales.
domingo, 12 de febrero de 2012
Por la orilla del Palero
El invierno vuelve un tanto triste el paisaje, pero da gusto pasear en soledad. La zona corresponde a una de las riberas del Pisuerga, pero hacia el Oeste. Esa orilla que se ve en las fotos, la que proyecta el reflejo de los árboles en el agua, pertenece a la isla del Palero. No todo es tan bucólico. Fuera del objetivo, aunque a escasos metros, ya hay una hilera de casas adosadas, próximas al centro deportivo y a las piscinas del Palero. No obstante, el desnivel permite apartarte de la civilización.
El Pisuerga es un río que se muestra más sorprendente de lo que nos pensamos. Eso se advertía muy bien cuando estaba en vigor el barco Leyenda del Pisuerga. Hacía un recorrido considerable desde la playa de Las Moreras hasta el puente de la Hispanidad, más o menos, y vuelta. El paisaje de las riberas, principalmente a partir de la primavera, es exuberante y la visión desde el nivel del río resulta gozosa. Se ofrece otro Valladolid, justo donde se valora este río de meandros que al paso por nuestra ciudad se endereza un poco.
Etiquetas:
hombre y naturaleza,
parques y parajes,
visiones
Suscribirse a:
Entradas (Atom)